• sáb. Dic 5th, 2020

El chiste del sacerdote nervioso

Un sacerdote estaba tan nervioso en su 1er. sermón que casi no consiguió hablar.

El 2º. Domingo le preguntó al señor Arzobispo cómo podía relajarse y éste le sugirió: “Padre Juan: La próxima vez, coloque unas gotitas de VODKA en el Cáliz y verá usted cómo va a estar más relajado”.

El domingo siguiente el sacerdote aplicó la sugerencia y en efecto, se sintió muy bien. Terminada la Misa, regresó a la Sacristía pero encontró una nota que decía:
“Querido Padre Juan: La próxima vez, coloque unas gotas de vodka en el agua y no unas gotas de agua en el vodka! Igualmente me permito hacerle algunas observaciones para que no se repita lo de hoy:

  • No hay necesidad de poner rodajas de limón en el borde al cáliz.
  • Existen 10 mandamientos y no 20.
  • Los apóstoles eran 12 y no 7 y ninguno era enanito.
  • María Magdalena era una prostituta redimida, no “una puta redomada“.
  • La carta de San Pablo es a los Hebreos, no a ‘los ebrios‘ y la 2ª. Carta fue a los Romanos, no a la Ramona.
  • El Padrenuestro se debe rezar alzando las manos al cielo, no haciendo “La Ola“.
  • La iniciativa de animar al público para cantar y bailar fue buena, pero hacer el trencito por la iglesia, ¡NO! -La caseta del lado del altar es el confesionario, no el baño.
  • Y por último, lo más importante, aquél sentado en el rincón, al cual se refería como “Travesti con gorrito puntiagudo“, ¡ERA YO!

Atte: “El Arzobispo…”

 

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